REMOVIENDO ESCOMBROS

Nada va quedando de la vieja cancha de Sportivo Barracas. – Por Borocoto

El estadio de Sportivo Barracas sin las tribunas

El palquito, las tribunas, todo se fue yendo en la vieja cancha de Sportivo Barracas, escenario de partidos inolvidables. Y ahora, en estos días, se fueron llevando lo que aun quedaba: el edificio de dos vestuarios. Pero de entre los escombros surgen recuerdos que aun perduran.

Hace tiempo se llevaron las tribunas, y en la vieja gramilla de Sportivo Barracas jugaban teams de casas comerciales, de esos que se dicen:

-A mi, señor Rodríguez…

-Pásela, señor Martínez…

Pero aun quedaba la vieja edificación del vestuario, aquella del corredor con techito bajo y por donde pasaron tantos cracks. En estos días penetro la piqueta reduciendo todo a escombros. Fueron cayendo los vestuarios, desmoronándose las apiladas de ladrillos, y entre el polvo de cal fueron emergiendo los recuerdos.

-¿Te acordas? Aquí perdieron los olímpicos uruguayos en 1924…

Fue el match más memorable en la historia del futbol rioplatense. Acababan los uruguayos de ganar en Paris el Campeonato Olímpico de futbol produciendo extraordinario asombro. Nuestros vecinos abrieron brecha en el Viejo Mundo causando sensación con el tipo de juego rioplatense hecho en base de capacidad y virtuosismo, en una maravillosa amalgama de técnica y belleza. Luego de ganar en 1923 el campeonato sudamericano, meses mas tarde iniciaron la cruzada exitosa por España, culminando en Paris con el titulo de campeones olímpicos. Vueltos a su tierra, se programaron dos matches: uno, en Montevideo; el otro, en Buenos Aires. En el primero se registró un empate de un tanto; en el segundo, ganaron los argentinos por dos a uno en cotejo
sumamente equilibrado.

-No creo que en la historia del futbol uruguayo – nos contaba días pasados Mario Fortunato – haya existido algún team mejor que ese que vimos aquí en el match memorable. Jugo muy bien pese a que venia de haber abandonado su entrenamiento y siguiendo una serie de festejos. Perdió por dos a uno en partido sumamente parejo y en el cual nuestros rivales eran los que arriesgaban, pues nos-
otros nada teníamos que arriesgar. Para los argentinos era un partido mas; Para los adversarios, exponer un titulo ganado después de una magnifica cruzada. Ahora quo han pasado tantos años y que ya aquella ansia de ganar ni se recuerda, estimo que el team uruguayo era muy bueno y que jugó muy bien. Además, perdió ante el tradicional adversario, ante quien tenia bien probados derechos para discutirle un triunfo. Quiero explicar, que perdió ante alguien.

la-cancha-del-sportivo

CORNER OLIMPICO

Fuera del resultado, otras razones influyeron para que ese match fuera memorable. En primer lugar, que jugaba aquí por vez primero un team campeón olímpico. Eso ya de por si hubiera bastado para hacer perdurable el recuerdo. Pero hay detalles importantísimos:         en ese match, y antes de finalizar el primer tiempo, Adolfo Celli se fracturo una pierna. Entro Bidoglio a reemplazarlo y, fue el día de su consagración. En ese partido Onzari
marco un gol directo de corner. Días antes se había aceptado, internacionalmente, que el gol directo de tiro de esquina, sin que nadie tocara la pelota, era valido. El referee uruguayo Ricardo Vallarino, que dirigió el encuentro, puso aquí en vigencia la modificación mencionada y de ahí viene la denominación de “gol olímpico” al directo de corrner.

El partido debió jugarse un 28 de septiembre, pero fue tal la afluencia de público, que penetro a la cancha limitándola. Por esa circunstancia de suspendió el juego a los pocos minutos y se disputo el lance cuatro días después, colocándose entonces un alambrado entorno al field. Por eso al alambrado que ahora circunda los campos de juego se llama “olímpico”. Ya ven cuantas cosas, además de la importancia del partido y el resultado favorable para los nuestros, determinaron que nunca se olvidara ese estadio.

Revista EL GRAFICO. Año 24º – Nº1210
Viernes, 18 de Septiembre 1942

Buenos Aires

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