Baile a Lamadrid y partido suspendido

20090322equipo21-03-09

Sportivo Barracas Bolívar vencía a Gral. Lamadrid por 3-0 con dos goles de Tallarico y uno de “Pinino” Carrizo, y el partido debió ser suspendidos por incidentes generados por integrantes de la delegación visitante, y de los que luego participaron todos los jugadores del equipo de Villa Devoto.

Panaro no contaba para el partido con el arquero Rago (desgarrado) no Martín Vivez. Por lo tanto Villoldo y Fernández ocuparon esos lugares desde el arranque.

Desde el comienzo del partido, Barracas estaba parado claramente de manera compacta en el medio, buscando neutralizar los movimientos del equipo de Villa Devoto, y preparándose para salir rápidamente de contragolpe. Y esa fórmula propuesta por Panaro fue mortal para Lamadrid.

Ocurre que “Pinino” Carrizo era demasiado rápido y movedizo para los grandotes de la defensa del “carcelero”, y literalmente los volvió locos. Lo mismo ocurría con Tallarico, que recibía la pelota en el medio, la aguantaba y salía a toda marcha, generando lo mismo que su compañero de ataque. Entonces salían varios a buscar al delantero que atacaba, y descuidaban al que quedaba libre. Así se armó el baile, apoyado en la solidez de Renzo Perez, David Barea, Ramiro Lamy, entre otros.

Fue así como empezaron a llegar los goles. Tallarico a los 20´, “Pinino” Carrizo a los 31´ y otra vez Tallarico a los 42´ fueron los que convirtieron en la pista de baile, para irse a los vestuarios con un merecido 3-0.

El segundo tiempo comenzó de manera similar al segundo, aunque con los jugadores visitantes excesivamente nerviosos. La preocupación no era solo perder, sino también no “comerse” una goleada.

Barracas pudo aumentar a los 2´ y 7´ del complemento. Todo parecía indicar que la goleada iba a ser mayor.

Cuando hablamos de baile y goleada, no lo hacemos para burlarnos del equipo de General Lamadrid. Solamente lo hacemos para que se comprendan los motivos (injustificados), de los hechos que a continuación describimos.

Pero cuando transcurrían 15´ del segundo tiempo, unos pocos inadaptados integrantes de la delegación de Lamadrid, no se bancaron el palelón que pasaba su equipo, e increíblemente iniciaron una pelea en la zona de la cantina. Los suplentes del equipo de Devoto que estaban haciendo precalentamiento cerca de ese lugar (no el lugar adecuado porque deben estar atrás del 1º juez de línea) se acercaron al alambrado, intentaron derribarlo, y como no pudieron salieron por la puerta de entrada al campo de juego, rompieron una puerta que aisla la zona de vestuarios, y se prendieron en la pelea. Igual actitud tuvieron todos los jugadores y cuerpo técnico de la visita, que salieron de la cancha para ir al lugar de los lamentables hechos a tomar una participación activa. (Ver nota aparte sobre el detalle de los disturbios).

El árbitro Lucas Di Bastiano anunció la suspensión del partido, la policía local puso las cosas en orden sin golpear a nadie (al contrario, fueron golpeados por estos inadaptados), y ahora a esperar cómo continúan los acontecimientos.

Barracas, ajeno a todo lo que pasó, puede festejar tranquilo aunque el partido no esté terminado. Nadie le puede quitar la posibilidad de disfrutar semejante baile, no tuvo nada que ver en los lamentables hechos, no participó ningún jugador, y el problema se trasladará al equipo de General Lamadrid, donde el Tribunal de Disciplina tendrá que resolver que se hace cuando los jugadores (titulares y suplentes) y el cuerpo técnico salen de la cancha durante el partido a participar de disturbios originados por gente que vino con la propia delegación.

Fuente: BolivarHoy

Anuncios
Esta entrada fue publicada en 1. Guarda el enlace permanente.