Dos penales imposibles

Sucedió en 1971 en Temperley-Almirante Brown y en 1982 en Sp. Barracas – Riestra. Hubo un penal y el equipo favorecido lo pateó cuatro veces y no pudo convertir. Dos historias increíbles.

“En las páginas insólitas del fútbol de Ascenso, hay dos penales que tienen guardados un lugar en la historia. De esos que no son fáciles de olvidar, porque lo que parece imposible, sucede y deja huella. Seguramente no tendrán la fama de los tres penales errados por Martín Palermo con la Selección en la Copa América de 1999, o el penal ante Platense, el mismo año, en la que el Titán convirtió un penal pateando con ambas piernas (como el terreno estaba embarrado, Palermo resbaló un instante después de impactar el balón con el pie izquierdo, lo que hizo que lo impactara también con el pie derecho). Hubo consulta a la FIFA, que avaló la decisión del árbitro de convalidar el gol. En cambio, estas historias, la de los penales imposibles, no dejan de sorprender…”
Con mucha menos trascendencia, el 10 de abril de 1982, ocurrió un hecho similar en el partido entre Sportivo Barracas 3- Deportivo Riestra 1, por la 3ª. fecha del torneo de Primera División D. La anécdota la rescató Carlos Yametti para el ABC del Ascenso que publicó el diario deportivo Olé en 2001: “Forcinitti, arquero de Barracas, le ataja un penal a Phan Van Thu, pero el juez lo anula porque el arquero se adelantó. En la segunda ejecución, Forcinitti vuelve a adelantarse y ataja otra vez. El juez, ya fastidiado, lo amonesta y ordena un nuevo disparo, que Forcinitti contiene, nuevamente adelantado. El juez expulsa al arquero y en su reemplazo ingresa Uset. Este, sin moverse de la raya, contiene el remate y no hay reproches”.

barracas

Fuente:  http://www.clarin.com/diario/2009/08/15/um/m-01978959.htm/

Ultimo Momento

Tamaño de textoEnviarImprimir Comentar

Querido Ascenso
Dos penales imposibles

23:56

Sucedió en 1971 en Temperley-Almirante Brown y en 1982 en Sp. Barracas – Riestra. Hubo un penal y el equipo favorecido lo pateó cuatro veces y no pudo convertir. Dos historias increíbles.

//

1

“Le adiviné la intención”, cuenta Ricardo Tello, jugador de Almirante Brown que atajó el cuarto penal tras la expulsión del arquero Miguelucci.

//

3 de 3
TESTIMONIO II: La anécdota del penal en el partido Sportivo Barracas – Deportivo Riestra, como la publicó el Abc del Ascenso del diario deportivo Olé.

//

En las páginas insólitas del fútbol de Ascenso, hay dos penales que tienen guardados un lugar en la historia. De esos que no son fáciles de olvidar, porque lo que parece imposible, sucede y deja huella. Seguramente no tendrán la fama de los tres penales errados por Martín Palermo con la Selección en la Copa América de 1999, o el penal ante Platense, el mismo año, en la que el Titán convirtió un penal pateando con ambas piernas (como el terreno estaba embarrado, Palermo resbaló un instante después de impactar el balón con el pie izquierdo, lo que hizo que lo impactara también con el pie derecho). Hubo consulta a la FIFA, que avaló la decisión del árbitro de convalidar el gol. En cambio, estas historias, la de los penales imposibles, no dejan de sorprender.

El 10 de julio de 1971, por la 13ª. fecha del torneo de Primera B se enfrentaron Temperley y Almirante Brown en el estadio Alfredo Beranger. Iban 14 minutos cuando el árbitro Teodoro Nitti sancionó un penal a favor del equipo local. Lo pateó Horacio Corbalán y lo atajó Osmar Miguelucci. Pero el arquero de Brown se adelantó y el árbitro decidió repetir la penal. Entonces, Corbalán le cedió el lugar a Nicolás Bieladinovich, pero nada… Miguelucci otra vez se adelantó. Nitti sancionó al arquero con una tarjeta amarilla y ordenó repetir la acción. El clima comenzó a ponerse tenso entre los protagonistas. El volante de Temperley pateó una vez pero el tiro se fue desviado. Pero como las dos veces anterior, el arquero de Almirante Brown se adelantó y colmó la paciencia del árbitro, que no dudó en mostrarle la tarjeta roja. “No entendíamos nada. Fuimos a protestarle, pero no pasó nada. Empezamos a ver quién podía atajar y como a veces iba al arco en los entrenamientos, finalmente me puse el buzo“, recuerda, 38 años después, Ricardo Tello.

Con un hombre de más y 75 minutos de juego por delante, Temperley quedó en inmejorable situación para abrir el marcador y manejar el partido a gusto. Bieladinovich se mantuvo como ejecutor, lo pelota fue hacia el palo izquierdo de Tello, quien adivinó la intención y envió la pelota al córner. “Yo lo conocía a Bieladinovich. Traté de ponerme en la cabeza de él. Como yo no era arquero, seguramente pensaría que yo me iba a hacer la lógica, tirarme al palo contrario del pateador. Por eso fui hacia mi izquierda y se lo atajé“, precisa Tello.

El partido continuó, con Tello en el arco, quien nueve minutos después salió mal a cortar un centro y permitió que Juan Carlos Merlo, el goleador celeste, convierta el primer gol del partido. Como no era la tarde de los goles de penal, Almirante Brown tuvo uno a favor pero fue desviado por Alfredo González. A los 10 minutos de la parte final, Luis Vargas logró el empate, resultado que el equipo de Isidro Casanova conservó hasta el final.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en 1. Guarda el enlace permanente.