Sportivo Barracas 2 – 1 Gral. Lamadrid

Barracas cortó la sequía de gol y se reencontró con la victoria

Diario La Mañana de Bolívar - Deportes - Barracas cortó la sequía de gol y se reencontró con la victoria

Tuvieron que pasar seis meses para que el delantero de Hoyos se reencontrara con el gol y vaya si fue importante que lo hiciera. El gol del 9 de Barracas sirvió para que ayer el conjunto bolivarense abriera el camino hacia una victoria sufrida pero justa frente a General Lamadrid por dos a uno.
El equipo que Moralejo mandó a la cancha se encontró con la victoria. Hizo un buen primer tiempo y en el arranque del complemento consiguió establecer el 2 a 0 parcial con el que parecía liquidar el pleito. Sin embargo, un error defensivo le posibilitó descontar al conjunto de Villa Devoto y los últimos quince minutos del encuentro fueron dramáticos.
El DT local introdujo algunas variantes en la formación y en el planteo táctico. Volvió Zarza, para bien del grupo, y Ciuffo junto a Molteni colaboraron con De Hoyos en la tarea ofensiva. Recordamos que «Pinino» Carrizo, el hombre más desequilibrante del plantel, cumplía una fecha de suspensión. Y a Bazar lo ubicó en una posición intermedia, entre marcador lateral derecho y volante, muy pegado a Renzo Pérez y Jonathan Gutiérrez.
En la primera parte se vio la mejor producción del local, porque Lamadrid puso énfasis en la tarea defensiva y pese a ésto Barracas se las ingenió para penetrar las líneas dispuestas por el DT Franzoni.
Ciuffo cumplió una función muy interesante al bajar unos metros para recibir la pelota y darle velocidad con precisión a los avances del local. De Hoyos aportó también su despliegue y sacrificio para «pelearse» con los «grandotes» de la defensa rival, y poco a poco fue haciéndose notar la tarea del pibe Rubén Molteni en la tarea ofensiva.
Hasta los 35 minutos, Lamadrid había llegado una sola vez al área local. De todas maneras había sido en una chance muy clara, con un mano a mano entre el arquero Rago y el delantero Lezcano, en el que se impuso la solvencia del guardametas bolivarense.
Hasta ese momento, lo mejor del encuentro lo había producido Barracas, aunque seguía faltándole -como en gran parte del torneo- el «punch» final. La mayoría de sus avances había terminado en centros que siempre encontraban alguna cabeza o un pie de Lamadrid para despejar el peligro.
Un disparo de Barea, desde afuera del área, enviado por arriba del travesaño, había sido lo más peligroso de Barracas, pero a los 35 produjo la mejor acción del partido. Intervinieron varios; los últimos fueron Renzo Pérez, Ciuffo, Molteni (con un pase exquisito por encima del cuerpo del último defensor) y De Hoyos, quien quedó frente a frente con el arquero Gambeta y definió entre medio de sus pies para anotar el uno a cero. ¡Qué desahogo! ¡Cuánto se había hecho esperar ese grito de gol! Barracas ganaba uno a cero y era noticia.
Con el marcador a su favor, la tarea a realizar tendría que haber sido la de afianzarse defensivamente. Pero en Barracas, si no se sufre, no vale. Sobre el final de la parte, en una arremetida «de compromiso» de Lamadrid, varios corazones se paralizaron cuando un disparo de Santillán pasó besando el palo izquierdo de «Pancho» Rago.
Pasó el zofocón y se fue el primer tiempo, con la balanza inclinada hacia el lado de Barracas pero con el marcador abierto, sin nada definido.

Lo tenía, casi se le fue, pero lo tuvo
Cuando Renzo Pérez mandó al fondo del arco el balón tras una estupenda jugada de Molteni, no sólo hizo que el chico Nº 11 se transformara en la figura del partido (colocó dos pases-gol) sino que parecía encaminar a Barracas hacia una victoria segura, tranquila.
Franzoni, desesperado, introdujo los tres cambios a los 14 minutos de juego; pero daba la sensación de que Barracas lo tenía a ese tan necesitado triunfo.
Y lo tenía porque a pesar de las modificaciones introducidas, Lamadrid no presentaba armas como para cambiar la historia. Para bien de Barracas, el partido iba entrando en un freezer hasta que llegó el descuido, el descuento, y el sufrimiento.
A los 33, cuando Benítez estaba afuera de la cancha siendo atendido por el médico, nadie lo reemplazó en el lateral izquierdo. La defensa roja se desequilibró y permitió que Lezcano (el que había perdido el mano a mano en el primer tiempo) pusiera el 2-1 de cabeza.
A partir de entonces Lamadrid se fue encima de Barracas sin ideas ni orden, sólo con ganas de razguñar al menos el empate. Ante ésto, los pibes de Bolívar contrarrestaron como pudieron, inmersos en ese juego del «sáquela como pueda». Jugado en ataque, Lamadrid se descuidó atrás y gracias al arquero Gambeta, que descolgó un disparo con destino de gol de De Hoyos, no pasó a estar 3 a 1 de casualidad.
Llovieron algunos centros sobre el área de Rago, mucha gente anduvo rondando cerca de «Pancho» en los instantes finales, cuando el dramatismo se había apoderado del juego.
Hasta que Velarde, después de adicionar 7 minutos, dijo «basta, hasta acá llegamos», señaló el punto del penal, hizo sonar el pitazo final y decretó el triunfo del «Arrabalero».
Un clima de desahogo se apoderó del plantel, que celebró este reencuentro con la victoria. Quizás los tres puntos no sirvan tanto desde lo matemático, porque Midland también ganó su partido (aunque Argentino de Rosario perdió y decayó en la tabla de los promedios), pero a los pibes les hacía falta volver a ganar para levantar desde lo anímico.

Fuente: http://www.diariolamanana.com.ar/diario/noticias/deportes/barracas-corto-la-sequia-de-gol-y-se-reencontro-con-la-victoria_a19593

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